En el episodio anterior compartí cómo nuestra atención está siendo destruida, robada, por el desarrollo intrusivo y falto de ética de las tecnologías con las que convivimos en lo más cotidiano, principalmente por los dispositivos móviles. 

Basándome en uno de los libros más inquietantes que he leído este 2023, El Valor de la Atención, de Johann Hari, argumenté que vivimos en una sociedad distópica donde se está destruyendo nuestra capacidad para enfocarnos, para mantener la atención. 

En este episodio comparto las principales soluciones que puedes adoptar para defenderte en esta guerra desigual. ¿Qué puedes hacer para proteger tu atención y tu capacidad de concentración? De ello depende que tengas una vida digna y próspera.

Te adelanto que una de las mejores estrategias para ganar esta batalla por tu atención, por tu capacidad de concentrarte y conseguir cosas relevantes, es desarrollar la capacidad para vivir más enfocado con quien realmente eres. Para eso, no conozco nada mejor que el que puedas venir a nuestro programa CreaTuVida

Tras 3 ediciones con un éxito notable, tenemos una nueva fecha, del 23 al 25 de febrero de 2024

En esos dos días y medio, de un modo muy práctico te ayudaremos a comprender mejor los resortes profundos de tu naturaleza, a conectar con tu poder personal, a clarificar tu brújula interior, a tomar las riendas de tu vida y a moverte hacia donde realmente quieres ir. 

Es un programa que realizamos en Campello, Alicante, en la playa de Muchavista y que ponemos a un precio muy asequible para que sea accesible para cualquier persona. 

Eso sí, las plazas son limitadas y se cubrirán por estricto orden de inscripción. Abajo te dejamos el enlace con más información. 

Si quieres tener una buena vida…

El primer paso es liderar tu propia vida, algo que puedes empezar a hacer con el libro Coaching para líderes cotidianos, que te regalamos al suscribirte a nuestra newsletter.

Ver política de privacidad

2 comentarios

  1. Con toda la razón.
    Y ante tanta dispersión, me hago consciente de la enorme abundancia de la que «padecemos»…
    Un saludo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *